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¡Hola! Voy a "revivir" para el curso de Neurodidáctica este blog que realicé cuando estudié el Máster de Profesorado porque precisamente estaba relacionado con diferentes métodos de aprendizaje-enseñanza. En su día solo hice 6 publicaciones para un trabajo de la asignatura de TICs y me parece emotivo poder darle vida de nuevo actualizando mi presentación. En primer lugar, comentaros que soy Licenciada en Ciencias Ambientales y especialista en Educación Ambiental. Trabajé como Educadora Ambiental, Monitora y Coordinadora de Proyectos Educativos y Socioculturales y como Profesora de Teatro durante una década. Mi formación y experiencia en la educación no formal como Animadora Sociocultural, Coordinadora de Tiempo Libre, Formadora de Formadores… me ha hecho querer aprender más sobre Metodologías Alternativas. Actualmente soy profesora de Secundaria con la expectativa de intentar mejorar la educación formal "desde dentro". Considero fundamental introducir aspectos relacionados con otros modos de aprender y con la inteligencia emocional dentro del sistema educativo tradicional dando valor real a la educación, porque más allá del saber, considero que lo que también importa es el "ser".

martes, 29 de diciembre de 2015

Otros métodos y pedagogías

Home-Schooling

La educación en casa o educación sin escuela, es un movimiento que se popularizó en las últimas décadas, pero a diferencia de los otros, no hay una institución. La educación en casa propone una alternativa a la institución de la escuela, y cree en que el mejor ambiente para la educación es el hogar. Siempre acompañado de la variedad de experiencias que se dan día a día en la vida y de un fuerte compromiso de los padres.

Pedagogía Sistémica

Esta visión de la pedagogía, parte de la técnica de las Constelaciones Familiares, utilizada en el campo de la psicología. La pedagogía sistémica, muy joven como propuesta pedagógica, se articula perfectamente con cualquier sistema educativo, porque su propuesta radica en los vínculos y en las relaciones. Fomenta la interacción entre quienes conforman la educación, pero siempre manteniendo su lugar. Cada cual contribuye al proceso de manera consciente y activa pero respetando el lugar del otro.

Educación Popular

Paulo Freire acuña el término de educación bancaria, para describir el sistema alienante de educación, donde los jóvenes son vistos como productos incompletos, donde el adulto impone su mirada, sus conocimientos, su visión del mundo, bancaria.
Freire propone una pedagogía que se centre en la vida del sujeto, del joven, del hombre. Aprender de las experiencias, de las vivencias, de nuestras historias personales, desarrollando una pedagogía de la liberación, donde los actores son responsables de su propio ser y guías de su propio destino.

Educación Libre

La Educación Libre tiene definiciones en diversas partes del mundo, y puede ser entendida de muchas formas. La esencia de la educación libre es respetar el proceso de desarrollo humano, confiar en la vida y en la posibilidad de que el hombre puede construirse a sí mismo.
Partiendo de esta base, los proyectos de educación libre se caracterizan por acompañar a los niños en este proceso, hacer propuestas y dar el ambiente necesario, pero con la idea principal de la no-directividad, es decir, no interferir en la toma de decisiones, ni dirigirla. Esto se traduce en dejar al niño ser.

Pedagogía Logosófica

Esta pedagogía nace en Argentina, de la mano de González Pecotche, quien parte de una comprensión filosófica del hombre como un ser espiritual. La Logosofía tiene su método propio de conocimiento interno y propone una pedagogía que toma los vínculos, las experiencias personales y los valores, como punto de partida para el aprendizaje y el crecimiento. Se presta gran importancia a lo que sucede en la vida de cada alumno y que ellos comiencen un trabajo de autoconocimiento antes de tomar decisiones en sus vidas.

Métodos de Proyectos Killpatrick

William Killpatrick fue un fuerte opositor de María Montessori, pero dentro de su propuesta desarrollo lo que él llamó una Metodología de Proyectos, donde los jóvenes van avanzando en su aprendizaje a través de la realización de proyectos experimentales de investigación que ellos mismos desarrollan. Killpatrick profundiza en la necesidad de un método científico, pero siempre manteniendo la autonomía, libre elección y respeto por los procesos de desarrollo.

Escuela Nueva-Activa

Este movimiento de educación tiene diferentes exponentes alrededor del mundo y a lo largo de la historia. Desde Pestalozzi hasta el Constructivismo, muchos han planteado la necesidad de una educación donde los niños sean actores activos, y es este aprendizaje vivencial el que refuerza el proceso del conocimiento. Existen diferentes corrientes que han utilizado estas ideas y generado metodologías particulares.

Escuela Democrática

La Educación Democrática es más que asambleas de alumnos, el voto en las aulas y la generación de reglas internas por los alumnos. Es un movimiento que lleva los principios de la democracia a la estructura escolar, esto implica una total modificación de la forma en que concebimos la escuela. La Educación Democrática se basa en el respeto a los niños y a los jóvenes. La Educación Democrática ocurre cuando se honra y se reconoce a los niños como individuos que participan activamente en su camino por la educación. La Educación Democrática es una educación basada en el sentido, la relevancia, la alegría, la comunidad, el amor y los derechos humanos.

Reggio Emilia

Se basa en que las ideas surgen a partir de los acontecimientos y experiencias reales, dando lugar a respuestas y conclusiones reales. El adulto se basa en la observación y el descubrimiento de las diferentes maneras que los niños tienen de participar, proceder y elegir, por este motivo seleccionan y cualifican las actividades encaradas a las motivaciones e intereses de los niños. Se valora la importancia de que los padres se involucren, empleando una práctica explícita, comunicativa, dispuesta a documentar lo que la escuela hace con los niños y su evolución.

El método Doman en el colegio

Este método también se puede utilizar en las guarderías y escuelas de educación infantil para enseñar a los niños a leer. En este caso se presentan ciertas dificultades, como el número de alumnos, el horario restringido, o la dificultad de mantener la atención de todos los pequeños a la vez.
Sin embargo, tiene sus ventajas: se suele practicar con niños más mayores, cuya atención es más fácil de captar y mantener; precisamente por ser más mayores también se les pueden presentar un mayor número de tarjetas por sesión (lo que reduce el número de sesiones necesarias); y las categorías de las tarjetas pueden estar relacionadas con los temas que se estén trabajando en ese momento.
En los colegios que siguen este método utilizan lo que se conoce como ‘bits’ de inteligencia, entendiendo como bit una unidad mínima de información que puede ser procesada en un segundo. Las tarjetas con palabras, números, dibujos, frases… se les muestran a los niños durante un segundo, varias veces al día como hemos explicado, y al final ellos reconocen esa información. Las letras del alfabeto, por separado, se les enseñan a los niños en la última fase del proceso, cuando ya han aprendido el significado de los conceptos globales.
El método Doman tiene sus detractores, que opinan que es contraproducente estimular precozmente el cerebro de los niños, y que estos pueden aburrirse después si van a una escuela que no sigue esta pedagogía, al ir más adelantados que sus compañeros.
En realidad, no se trata de acelerar artificialmente el desarrollo cognitivo del cerebro de los bebés, sino de evitar frenar o retrasar su capacidad de aprendizaje. Se ha podido comprobar que los alumnos de educación infantil están perfectamente capacitados para aprender a leer (aunque hay que respetar el ritmo de cada niño), y que además disfrutan haciéndolo, lo que no significa que haya que impartirles conocimientos correspondientes a la Educación Primaria. Cuando sepan leer, leerán aquello que verdaderamente les interese y comprendan, y hay infinidad de lecturas adecuadas a su edad. Saber leer, además, no es incompatible con el juego, las relaciones afectivas y la sociabilidad, y la comunicación oral y corporal, tan importantes en esta primera etapa de la infancia.

El método Doman

Glenn J. Doman, médico norteamericano, fundó los Institutos para el Desarrollo del Potencial Humano, en Philadelphia, a finales de los años 50. Previamente, Doman había trabajado con niños aquejados por lesiones cerebrales, que consiguieron desarrollar unas habilidades cognitivas similares e incluso superiores a las de los niños sanos, lo que le hizo pensar que si una estimulación adecuada lograba magníficos resultados con estos niños, se estaba desaprovechando la capacidad de aprendizaje de los niños sanos.

Doman investigó con niños por todo el mundo y comprobó que existen alternativas a la hora de enseñar a leer a los más pequeños, que el método silábico no es precisamente el más apropiado, y que los bebés son capaces de reconocer letras y palabras si estas son suficientemente grandes, y de aprender a leer antes de los tres años, como explica en su libro 'Cómo enseñar a leer a su bebé'.
Doman cree que cuanto más pequeño es un niño más facilidad tiene para aprender y que, especialmente durante los seis primeros años (periodo que el denomina 'génesis del genio') esa capacidad de aprendizaje es superior a la que tendrá el resto de su vida. Según Doman, los niños son capaces de leer palabras con tan solo un año de edad, frases a los dos años, y libros cuanto tienen tres, y asegura que disfrutan mucho con ello, y que el proceso de aprendizaje de la lectura es similar al que sigue el niño para aprender a hablar. Afirma, además, que aprender a leer precozmente fomenta el gusto por la lectura, favorece el desarrollo de la inteligencia del niño, y abre para él un mundo de posibilidades.

El método Doman está diseñado para que el padre o la madre lo practique con su bebé, adaptándolo a las características y necesidades del niño, de manera que le resulte fácil y, sobre todo, divertido. No se trata de algo rígido, sino flexible, que admite modificaciones. Básicamente se trata de mostrar al niño series de cinco tarjetas con palabras, escritas con letras grandes y que correspondan a una misma categoría (por ejemplo: partes del cuerpo humano, colores, animales…), de forma rápida, tres veces al día.

Debe hacerse como si fuera un juego, y recitar al niño cada palabra con entusiasmo, en voz alta y clara; poco a poco se irán añadiendo nuevas categorías (con sus cinco palabras correspondientes). En otras fases, y también escritas con letras grandes pero que van disminuyendo algo de tamaño, se enseñan al niño tarjetas con dos palabras, frases cortas y sencillas, frases un poco más largas y, finalmente cuentos que le resulten interesantes (una sola oración en cada página y con el texto separado de las ilustraciones).

El método Waldorf

El método Waldorf, ideado por el austriaco Rudolf Steiner a principios del siglo XX, huye de la enseñanza dirigida, jerárquica y competitiva, y basa su estrategia en la capacidad de los niños para imitar, imaginar y experimentar, adaptándose a su desarrollo y despertando su interés por conocer el mundo.
Aunque se estudian los contenidos que exige el Ministerio de Educación, los alumnos del método Waldorf no utilizan libros de texto, solo de consulta, y se les prepara para que sean capaces de buscar eficazmente la información que necesitan para presentar sus trabajos. Se combinan las actividades intelectuales, artísticas y prácticas para conseguir una formación integral del alumno, al que se evalúa diariamente.
El método Waldorf divide el desarrollo en tres etapas: primera infancia, infancia media y adolescencia.

  1. En la primera infancia el niño imita lo que le rodea y, por lo tanto, sus padres y educadores tienen la responsabilidad de crear un entorno que ofrezca al niño suficientes oportunidades para la imitación y para que pueda jugar de forma creativa, ya que el método entiende que las actividades lúdicas constituyen una herramienta indispensable para aprender a dominar el movimiento corporal.
  2. En la escuela primaria, el niño aprende a través de la imaginación, lo que el método Waldorf denomina educar la inteligencia sensible del niño.
  3. Durante la adolescencia, el alumno estudia todas las materias básicas, lo que le permitirá descubrir aquéllas para las que está más dotado o que suscitan su mayor interés y, de este modo, estará listo para elegir su vocación.

El método Montessori

Para la doctora y profesora italiana María Montessori, el objetivo de la educación es que los niños adquieran la máxima independencia física y psíquica, y que aprendan a pensar por sí mismos. Ella se dedicó a observar a los niños pequeños y llegó a la conclusión de que los adultos estaban equivocados al juzgarlos desde su propia experiencia, llena de prejuicios, que les impedía apreciar la curiosidad innata de los niños y su ilimitada capacidad para absorber el conocimiento. Por eso, la doctora Montessori basó su método educativo en facilitar a los niños un entorno y unos materiales que les sirviesen para avanzar en el conocimiento por sí mismos, dejando al profesor la función de orientador.

Ella creía que las primeras etapas en el desarrollo de un niño son fundamentales, y que es preciso dar libertad a los más pequeños para que escojan entre las opciones disponibles; en otras palabras, permitir a los niños que satisfagan su curiosidad natural y descubran el mundo a través de sus propias experiencias, sin recibir la información de los demás.

Básicamente, las claves del método Montessori y las técnicas para ponerlo en práctica como proyecto educativo para los niños son:

  • Estima que a lo largo del desarrollo del niño existen lo que denomina periodos sensibles, que son etapas en las que el niño está motivado y preparado para adquirir determinadas habilidades (lingüísticas, motoras, táctiles…), y que hay que aprovechar al máximo esos periodos.
  • En las aulas los alumnos tienen libertad de movimiento, y libre acceso a los materiales pedagógicos.
  • Los diversos materiales de estudio tienen la cualidad de captar la curiosidad de los niños, y están adaptados para que estos los puedan utilizar para avanzar a su propio ritmo. Además, permiten que el niño advierta si ha cometido un error.
  • Los alumnos tienen libertad para escoger el tipo de trabajo que desean hacer en cada momento.
  • El profesor debe estar formado en el método y cumplirá la función de observador y orientador, para mostrar a los alumnos las diferentes tareas que pueden desarrollar, pero interviniendo lo menos posible en su trabajo.
  • Mezcla niños y niñas de distintas edades en cada aula, y se trabaja tanto de forma individual como en grupo, para facilitar el intercambio de ideas y la cooperación, y evitar el exceso de competitividad.
  • Considera que cada niño tiene su propio ritmo de aprendizaje, y que hay que respetarlo.

lunes, 14 de diciembre de 2015

El Método Kumon

Este sistema fue ideado por Toru Kumon, un profesor de matemáticas japonés con el objetivo de ayudar a su hijo, que tenía problemas con la asignatura. Posteriormente, Kumon comprendió que una buena formación en la comprensión lectora era imprescindible para desarrollar la capacidad de estudio. De esta forma, el método Kumon incide en estos dos aspectos clave del aprendizaje: las matemáticas y la lectura, y su objetivo es que el alumno adquiera habilidades suficientes en estos ámbitos para conseguir rendir al máximo en sus estudios. 

Se trata de proporcionar al alumno los medios para que sea capaz de aprender por sí mismo, adquiriendo hábitos de estudio que le permitan trabajar de forma independiente, sin la supervisión constante de padres o maestros, y concentrándose en las tareas.

El método Kumon está dividido en diferentes niveles, que abarcan desde educación infantil hasta bachillerato; al estudiante se le realiza un test al inicio para comprobar en qué nivel debe comenzar, y está estructurado de forma que hasta que no domina los conocimientos de un nivel no puede pasar al siguiente. Existen centros Kumon en todo el mundo, y muchos colegios lo han incorporado también como actividad extraescolar, ya que es suficiente con practicarlo dos veces por semana, durante aproximadamente media hora, dedicándole tan sólo unos minutos el resto de los días.

El papel de los padres es controlar que sus hijos realicen las tareas todos los días, y corregir los ejercicios (con una plantilla que les facilitarán en el centro) para que los niños aprendan de sus propios errores, y, por supuesto, felicitarles por su esfuerzo y sus logros, motivándoles para que continúen.